sábado, 12 de abril de 2008

¿Qué le pasa a mi cuerpo?

Recientemente me encontré con un libro que mi mamá muy inocentemente dejó sobre mí cama cuando yo tenía aproximadamente 15 años (seguro ya estaba cubierto de pelo y en la flor de la paja), el libro se llama "¿Qué le pasa a mi cuerpo? Cómo ayudar a su hijo a convertirse en hombre". En realidad nunca lo leí (preferí dedicarle ese tiempo al autoamor) pero ahora que lo encontré le dí una hojeadita solo para encontrar frases maravillosas como ¡La pubertad no es una enfermedad! o un capítulo sobre delitos sexuales. Por si fuera poco contiene las siguientes ilustraciones:Escogieron el ángulo más sexy posible para hacer este dibujo (creo que he visto hardcore más leve)
Espero que esta tecnología este en desuso, en verdad se ve incomoda.
Gracias a este libro no quiero tener hijos, vayan a salir siameses gays o bebé gigante (no me gustaría que esa cosota le chupara los pezones a mi esposa)


5 comentarios:

Plaqueta dijo...

Jaja, compite de cerca con las monografías que forjaron mi educación y la de miles de mexicanos.

Andrés dijo...

yo he leido un libro que no se llama igual pero tiene las mismas ilustraciones, hay una del crecimiento gradual del busto y lo clasifican en etapas creo que a mis 13 años era mi parte preferida

PINACATES EN LA CABEZA dijo...

CHISME CHISME....
SE ME HACE RARO QUE TRATANDOSE DE TUS PADRES TE HAYAN DADO UN LIBRO...A LOS 15!!!
A MI ME DIERON EL PRIMERO "DE DONDE VIENEN LOS BEBES" A LOS 3!!!
OBVIAMENTE ERA YO LA EXPERTA QUE ANDABA ILUSTRANDO (DE MANERA VERBAL OBVIAMENTE) A MIS COMPAÑERITOS DEL KINDER...JAJAJAJAJA
BUENO....TE SIRVIO O NO???

Sender dijo...

Mi papa dejaba los playboy y penthouse en lugares de facil acceso para que su hijo, o sea yo aprendiera de manera natural todo lo referente al sexo je je je je dije sexo.

ERevank dijo...

jajaja, esos libros viejitos son la enta. Tengo guardados todos desde segundo de primaria. Creo que tengo que empezar a sacarles provecho... Eso de ayudar a su hijo a convertirse en hombre no se porqué me recuerda a Edipo...