miércoles, 13 de enero de 2010

La felicidad

Hace un par de años un duranguense que ahora está muerto dijo que la felicidad no se compra con dinero y que más vale un amor sincero que vivir en soledad.

Pero como este blog no se cansa de llevarle la contraria a la gente de Durango decidí hacer felicidad que sí se compra con dinero. Bueno tal vez no es felicidad pero si son sonrisas forzadas para esos momentos difíciles en los cuales ni las cantidades más atroces de antidepresivos podrían hacerlo sonreír. Los 2 productos que se presentan a continuación son ideales para cuando uno va a su propia boda, comidas familiares, velorios, lleva a los hijos al cine, pedir aumentos de sueldo e incluso para salir con personas completamente estúpidas pero que uno no puede evitar las ganas de cojerse.

La primera presentación es en maquillaje prostético de látex para un cómodo y discreto uso diario:




...y en su versión más elegante (diseñada para el oficinista que trabaja en un cubículo de 1m x 1m con un jefe que lo jode todo el día).

10 comentarios:

sirako dijo...

me da gusto ser el primero en comentar tu obra maestra y más bella: Rafa, un momento... ¿esa no es mi camisa?

Karla Muso dijo...

me encanta esa camisa quiero 2; me ahorrale las falsas sonrisas pero siempre me vere bien.

MICHELLE FURLONG dijo...

ay si, que comenten los que estuvieron en la foto no?

jojojo

Sara dijo...

Joder, qué siniestros están, sobre todo el primero.

Saludos

Mathrocker dijo...

Definitivamente el primero es tremedamente siniestro, jojojojo, como de esos mounstrous ideales para espantar niños, ojojo. El según está loco, pero lo malo parcialmente es que te atorarás en las puertas, no se diga en el metro, jejejejejje.
Buenas obras jojojo.

El Contador Ilustrado dijo...

aasco!!

Andrés dijo...

yo prefiero hacer la prueba con los antidepresivos

No va a pasar. dijo...

Uh, quiero dos para llevar.

Iliusi dijo...

Ánda!!! Pensé que se vería más doloroso aún...

RAFA dijo...

me encanto el halago de mathrocker.